Día: 27 de febrero de 2026
Lugar: Sala Polivalente de la Plaza Mayor de la UAM
El pasado 27 de febrero de 2026, el Instituto Universitario de Derechos Humanos, Cultura de Paz y No Violencia DEMOSPAZ, en colaboración con la Fundación Cultura de Paz, celebró en la Sala Polivalente de la Plaza Mayor de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) la jornada “IA y Derecho Fundamental a la Protección de Datos. Intersecciones regulatorias”, dedicada a uno de los temas jurídicos más relevantes y actuales de la era digital: la intersección entre la inteligencia artificial y el derecho fundamental a la protección de datos, con especial atención sobre los riesgos éticos y legales derivados del uso de la biometría.
A lo largo de la jornada se puso de manifiesto que el avance en el uso de la IA constituye uno de los grandes motores de transformación tecnológica contemporánea, pues se trata de una tecnología con aplicaciones potenciales en múltiples ámbitos, desde la gestión empresarial hasta la prestación de servicios públicos (sanidad, educación…), pero cuyo desarrollo depende en gran medida del acceso y tratamiento de grandes volúmenes de datos. En muchos casos, dichos datos son datos de carácter personal, lo que plantea importantes retos jurídicos y éticos.
La estructura del acto permitió un análisis profundo y plural de esta cuestión, articulándose en tres bloques: una ponencia inaugural, una mesa redonda central de debate y una ponencia de clausura.
Inauguración
La jornada fue inaugurada por Dña. Amaya Mendikoetxea Pelayo, Rectora de la Universidad Autónoma de Madrid, quien destacó el papel de la universidad como espacio de debate y reflexión ante los desafíos regulatorios derivados de la transformación digital acelerada que estamos viviendo. Asimismo, la Rectora hizo especial énfasis en la dimensión ética de esta evolución, advirtiendo sobre la vulnerabilidad a la que de un modo creciente se acercan las personas en el uso de las tecnologías digitales y de la inteligencia artificial, dado el gran poder que ostentan los grandes proveedores mundiales.
Uno de los aspectos más destacados del encuentro fue la presencia conjunta de dos altas autoridades reguladoras nacionales en materia de protección de datos y de Inteligencia Artificial, en concreto, de la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) y de la Agencia Española de Supervisión de la Inteligencia Artificial (AESIA), cuya participación pública no es habitual y que, excepcionalmente, coincidieron en un mismo foro académico, permitiendo a los y las asistentes conocer en detalle la hoja de ruta de la supervisión tecnológica en España y en la Unión Europea.
Ponencia inaugural: La interacción RIA-RGPD. Perspectivas desde la Agencia Española de Protección de Datos
La ponencia inaugural fue impartida por D. Francisco Pérez Bes, Adjunto a la Presidencia de la Agencia Española de Protección de Datos, quien analizó la interacción entre el Reglamento de Inteligencia Artificial (RIA) y el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), subrayando los retos interpretativos y las garantías necesarias en ámbitos especialmente sensibles, como es el tratamiento de datos personales a través de la biometría; ésta se trata de una tecnología capaz de aunar la IA con el uso masivo de datos altamente sensibles, como puede ser el iris, el rostro, la voz, o una huella dactilar. El ponente destacó el posible impacto de esta tecnología en diversos ámbitos de la vida, por ejemplo, sobre los Convenios Colectivos, y explicó el trabajo que la AEPD está llevando a cabo en este sentido, manteniendo contacto directo con diversos actores de la sociedad (CEOE, sindicatos, entre otros).
Asimismo, el adjunto de la AEPD lamentó que las autoridades de la UE europeas en este ámbito no consideren la biometría como una prioridad a nivel regulatorio, cosa que sí es para la AEPD.
Mesa redonda: “IA y derecho fundamental a la protección de datos. Los grandes temas de intersección: Biometría, supervisión humana y transparencia”
La primera mesa redonda, moderada por D. Pablo García Mexía, codirector del Diploma de especialización en “Privacidad, sociedad digital e inteligencia artificial” de la UAM, constituyó el núcleo del acto. En ella intervinieron tres grandes expertos procedentes de distintos sectores estratégicos en el ámbito de la IA:
- Dña. Nathaly Rey, directora global de Asuntos Regulatorios en Google Cloud,
- Dña. Pilar Risueño de la Calle, responsable adjunta de la Jefatura de Protección de Datos de ADIF,
- Carlos Fernández Fernández, jurista especializado en derecho digital y abogacía tecnológica.
La presencia de representantes del ámbito empresarial, institucional y jurídico permitió abordar la cuestión desde una perspectiva interdisciplinar. En particular, la participación de Google, una de las compañías tecnológicas más influyentes a nivel global en el desarrollo de soluciones basadas en inteligencia artificial, aportó una visión especialmente relevante sobre los desafíos regulatorios a los que se enfrentan las grandes empresas tecnológicas, cuyos servicios operan con frecuencia a través de infraestructuras en la nube.
En este contexto, se recordó que la normativa de la UE exige que estos proveedores, independientemente de la ubicación física de sus servidores, se sometan a la legislación europea en materia de protección de datos y, más recientemente, también a las disposiciones del Reglamento de Inteligencia Artificial. Según se indicó, algunos de estos operadores, como es el caso de Google, están comenzando a incorporar estas exigencias regulatorias desde la propia fase de diseño de sus sistemas tecnológicos.
Asimismo, los ponentes subrayaron la importancia de promover modelos de colaboración entre la inteligencia artificial y la intervención humana ante el avance de la automatización.
Ponencia de clausura: «La problemática jurídica de la interacción RIA- RGPD: Acciones desde la UE a fin de solventar dicha problemática»
La ponencia de clausura estuvo a cargo de D. Javier Torres Gella, secretario general de la Agencia Española de Supervisión de Inteligencia Artificial (AESIA) quien resaltó que la AESIA más que llevar a cabo tareas de supervisión, la misión de esta agencia, al menos en estos, sus primeros tiempos, es la de generar un ecosistema de inteligencia artificial, tanto en Europa como particularmente en España. Al tiempo, se quiso quitar hierro a la normativa europea, considerando que en el fondo solo resulta de aplicación a Los sistemas de inteligencia artificial que deciden, y a la vez son de alto riesgo, cosa que solo afecta en el fondo a un 10 o 15 % de los sistemas.
En este contexto se detuvo en la automatización, desde la doble perspectiva de la transparencia y de la supervisión. En lo que la transparencia se refiere, se indicó que ya existía esta facultad que se confiere a los titulares de datos personales de exigir información acerca de cómo se gestiona la inteligencia en una determinada organización, de modo semejante, como por ejemplo se hacen las etiquetas de los alimentos con la información nutricional. Este derecho fundamental se complementa en el propio Reglamento de Inteligencia Artificial, con la necesidad de que determinados operadores de sistemas de alto riesgo proporcionan información clara e inteligible a quienes hayan de interactuar con estos sistemas.
En lo que a la supervisión humana se refiere, también existía en la regulación contenida en el Reglamento General de Protección de Datos de 2016, de la mano del derecho de los titulares del derecho a la protección de datos de carácter personal a que intervenga una persona humana cuando se adoptan decisiones exclusivamente a través de sistemas automatizados (art. 22 RGPD), intervenga inteligencia artificial o no. De nuevo el Reglamento de Inteligencia Artificial, añade otra capa de regulación en este sentido de la mano del esquema general de supervisión que exige para los sistemas de alto riesgo. En ambos sentidos se destacó la necesidad de una colaboración intensa entre seres humanos y máquinas, en lo que algunos Denominan cobótica.
A lo largo de toda la jornada se destacó el papel central de la UE en la configuración del marco normativo global en materia tecnológica. No obstante, también se señaló que Europa se enfrenta al desafío de competir con otras grandes potencias tecnológicas, como China o EE.UU., en un contexto de fuerte regulación. En este contexto, se mencionaron los esfuerzos actuales dirigidos a simplificar y agilizar el marco normativo europeo, con el objetivo de mantener un alto nivel de protección de derechos fundamentales e impulsar un ecosistema de inteligencia artificial seguro y confiable, sin comprometer la capacidad innovadora del ecosistema tecnológico en el ámbito de la Unión Europea.
Clausura y cierre de la jornada
La clausura de la jornada corrió a cargo de Dña. Blanca Rodríguez-Chaves Mimbrero, directora del Instituto DEMOSPAZ. En su intervención señaló que uno de los objetivos estratégicos que forman parte del corazón de DEMOSPAZ es la protección de los derechos fundamentales. En este sentido, recordó que, como afirmó la STC 76/2019, de 22 de mayo, el derecho fundamental a la protección de datos constituye una verdadera “muralla” que protege la efectividad de otros derechos fundamentales y garantiza la calidad de nuestra democracia.
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